domingo, 27 de enero de 2013

AMÁNDOSE Y SIEMPRE SEPARÁNDOSE Y QUERIENDO A SOLAS.


Cada mar tiene su agua, unos tienen aguas revueltas, otros son muy pacíficos , otros negros , otros de un azul turquesa que emborracha y te deja sentir su agua cristalina yo me hubiese gustado nacer y vivir toda mi vida cerca del mar, para escuchar el runruneo de las olas contra las rocas, sus brumas acariciando la tierra cual amante que besa,  sabiendo que tiene que volver al mar, amantes sin fin, tierra y agua, sol , entre nubes formando una gama interminables de colores, y sobre todo templanza.

 Hasta que un día se enfada y alborota el agua las brumas se hacen cada vez mas grandes y el susurrar de las olas, se vuelve un gritar embravecido que rompe contra las piedras, y la orilla, que esperan que pase su enfado; pues pobres rocas que tan duras como se creen se dejan romper por esas mismas olas que las acariciaban y ahora rompen su fortaleza; unas aguas que cuando se embravecen, no piensan que las pobres rocas esperan su calma, ¡ y no llega…!  

¡De pronto!, vuelve a salir el sol de entre las nubes y salen sus rayos a dar mil colores diferentes al cielo, y  se le pasa al viento su bravura y llega la dulzura con la que hacía un ratito las acariciaban, ¡pobres rocas!, que tanto, de sus caricias, como de la bravura que algunas veces demuestra, siguen enamoradas, de ese mar  que las rompen, y se van desgastando poco a poco.

Sabía naturaleza, que va haciendo que las rocas vayan cogiendo formas nuevas, tras los cambios de humor de que ella caprichosa tiene.

Y esas formas nuevas, que la naturaleza y sus caprichos, han dado a tan duras rocas,  nos enamoran pues siendo las mismas, el sufrimiento y las caricias de su amor, las han hecho cambiar y muestran después de años de avatares, de amor y desamor,¡ de ese mar tan amado! Ellas han cambiado para ser hoy en día mas bonitas mas suaves por el tacto, y lucen mas esplendorosas que nunca pues el mar como bravo, se disculpa diciendo….

¡Cariño mío fue el viento y la tempestad los que me hicieron hacerte daño!, pero ahora, se que  todavía te quiero mas, pues perdonándome a mi, has sabido tu lucir tu cara mas bonita.

Amantes siempre y solo se acarician y se besan cuando la naturaleza caprichosa  los deja.

Mar, olas, siempre besándose y siempre solas. 

M.G.S.25 DE MAYO DEL 2010


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