Callada y triste está hoy el
alma, no se escucha nada, sólo el lamento y la respiración entrecortada de
quien ha perdido y no le queda casi nada.
Amarga la mirada, perdida en su morada, ya no le queda nada, ojos llorosos,
piel cansada, sabiduría inacabada.
Semblante oscuro y sin orgullo, sin queja, ni molestia,
sólo cargada, cargada de sueños por hacer.
Inesperadas insatisfacciones,
moradas soñadas y tristezas acabadas o por acabar,
alegrías ya muy lejanas se
fueron convirtiendo
en penas cada día más cercanas.
Se fue la alegría y sólo queda
la desesperanza, desesperanza tranquila y pesada que siempre está ahí, y nunca
deja paso y morada a esa alegría soñada y nunca alcanzada.
Misteriosa y silenciosa se siente
hoy el alma, pesada, triste, cargada y cansada de no encontrar algo de
felicidad, sólo amargura controlada, ¡ alma querida! ¿Qué fue de tu alegría?
¿Qué de ti alma mía cansada?
¿Dónde ahora tu morada? Que
busca la alegría desesperadamente y no
halla nada.
Querida amiga mía, ¿dónde te
perdí?, ¿en qué sitio o tierra soñada? y nunca deja que sea encontrada, sólo se
deja ver en un lapsus del tiempo, manifestando su alegría para irse al pronto y
dejándote preguntar…alma mía ¿dónde fijó la alegría su morada?........
M.G.S. 2 DE
marzo de 2010
No hay comentarios:
Publicar un comentario